ni tan siquiera sé, si esto
Es un paraíso, o un infierno.
¿Que depende como lo viva?
¡No es cierto!
En un paraíso; el asfalto caliente no quemaría los cuerpos de los menos favorecidos.
En un paraíso, no habrían hambrunas, guerras, tampoco injusticia alguna arroparia la inocencia.
¡Eso ocurriría en un infierno!
Pero en un infierno; tampoco se oiría el trinar de las aves, los campos de mil colores no veríamos, los cielos estrellados, los enamorados, los querubines que parecen niños, los ancianos "enniñecidos".
No existen en un infierno.
¿Que lugar es este?
Qué siendo tan hermoso
es tan, tan despiadado con los simples de corazón.
— Édgar Plata —