domingo, 7 de diciembre de 2025

hallar

A veces sucede que no nos hallamos, es un estado emocional muy díficil, afecta directamente nuestra estabilidad emocional y de alguna manera afecta a quienes nos rodean.
Lo peor aún es que pocos comprenden un estado así, seguramente porque no ha sucedido en su trajinar o olvidan que también lo han padecido.
En mi caso, intento aislarme, no hablar con nadie, no escuchar a nadie, no saber de la vida de nadie, de las cosas insignificantes de la casa o de otro.
Es poco frecuente en mi.
Pero hoy y quizá de días atrás me sucede. 
No logro encontrar la razón por la que no me hallo.
¿Serán las sesenta y un vueltas al sol?
No creo.
¿Será decepción? 
¿Será presión?
Ayer culpe a la rinitis, hoy al jefe, ahora al bombillo y a la mierda. 
Estoy tratando de escribir para hallar una razón diferente a saber que estoy viejo.




la mierda

Me tiene harto la mierda.
Desde que despierto, se que voy a recoger mierda, tomó café, desayuno y voy a cagar mierda, salgo y recojo la camioneta de las mangueras, la misma que carga mierda, voy y solo veo mierda, la gente me mira con asco, aunque eso me importa una mierda, llego a casa y está la mujer haciendo todo mierda. 
El hijo en su habitación de mierda, escasamente sale a tragar y a cagar mierda.
Me acuesto y la mujer está en la sala viendo novelas de mierda y haciendo trabajos de mierda. 
Todo , pero todo, es mierda. 
Hoy fue el tradicional día de las velitas y estaba solo, después llegó la madre de mi hijo. 
Prendimos velas, no llegó el hijo, me importó un culo.
Fui y compre una puta cerveza de mierda, me la harte hasta que se agotaron las velas, la mujer estaba, tomó dos vasos de cerveza, se adentro a hacer su trabajo de mierda.
Me sirvió caldo, me tomé el caldo con la arepa y fresco de mora.
Ahora estoy escribiendo y ella está preocupada por el bombillo de mierda.
Ahora entro el bombillo.
Hoy no me hallo.
Así que estoy hecho mierda. 

viejo

Ya. Llegó el momento de entender mi estado de ánimo.
No es casualidad, es la causalidad de los caminos, los soles y las lunas, de las lluvias, el llanto y alegrías del ayer, arrastrando un cuerpo que ya no es tan avil como en otrora.
No es desgaste, es nueva forma de ver y sentir la vida.
No es que haya aprendido mucho, es que estoy utilizando lo mejor de mi, para no sentirme inútil.
Si. Estoy viejo. 

escuchar

Si compartimos el espacio de diálogo; solo con quiénes piensan igual o con  quiénes identicamos criterios. 
No aprenderemos nada.
Porque no sabremos si estamos equivocados, porque nos centramos en criterios contenidos en base a nuestra información y conveniencia.
Escuchar en silencio es una excelente forma de análisis.
No es necesario increpar, ni pretender imponer nuestro punto de vista.
A no ser que así lo sugiera la contraparte.
Que sería un diálogo de mutuo aprendizaje.
A veces las personas se cierran a cualquier razonamiento diferente.
Entonces no tiene sentido entrar en conflictos de diálogo, que jamás serán productivos para las partes. 
Podrían exaltarse, entonces perdería sentido todo.
Cuando escuchamos aprendemos.
Porque el espacio venidero nos permite reflexionar sobre lo escuchado.
Algunas veces no se necesita de un después.