Te imaginas Misifú, si en esta esfera llamada tierra, que en realidad es más agua que otra cosa.
¿Hubiese solo amor?
Sería como si solo hubiese orquestas, cantantes de todo género, mucha música.
Además pintores, escritores y poetas.
Talladores Misifú y deportistas.
Y muchos pero muchos jardines libres y bosques donde los flautistas irían de aldea en aldea llevando las buenas nuevas,
Misifú.
¡No habría armas!
¿Te imaginas eso Misifú?
Muy bonito si. ¿Y quien daría amor a los desvalidos?
¿A los que no cantan, ni pintan, ni corren, ni escriben?
Misifú. Ellos serán como ángeles.
Nunca comprendí porque se fueron y me abandonaron.
Y ahora yo
¿Como habré de encontrarles de nuevo?
Ellos fácilmente me hallarán si así lo desearen.
Aunque esté en un mundo que no me reconoce, ni que logro asimilar.
Porque este túnel de colores, sin viento, en el silencio absoluto, absorbe lo poco que queda de mi, como humano.
Seguramente soy un observador atrapado en un lugar.
- Édgar Plata -
Estuve entre lo ficticio y lo real, estuve pensando en el silencio del encuentro con mi propio yo y entre el bullicio y la indiferencia estando juntos.
Si amar se basara solo en el deseo, seríamos solamente procreadores de la especie.
Amar es todo, y tú lo eres para mí.
No sólo deseo recorrer tus simetría hasta lo fluvial, también deseo saber de ti en la cúspide de tus logros.
El cuerpo y el alma son compatibles porque se alimentan de la misma forma.
Si alimentas tu cuerpo de mala manera, enfermara.
Y así mismo sucede con el alma.
Se habían ido y los invoque, entonces regresaron.
Y me trajeron todo esto que lees hoy.
Si. Porque soy de aquellos que cree, que no es necesaria la división política y la creación del más fatídico de los inventos humanos.
Las armas.
Eso aquí es toda una utopía.
Pero les aseguro, que existe un espacio de lugar en lo más profundo del universo, donde nadie asesina a nadie.
Donde no existe el hambre de la carne y la ausencia de racionalidad.
Donde es un verdadero paraíso.
Aquí podría serlo.
Pero la mentes bélicas no lo permitirán jamás
A ver te cuento mi querido Misifú. A la puerta se acercan mendigos, vendedores, ladrones, brujos, idólatras y uno que otro ser de alma buena.
De la puerta hacía adentro pasan. Ladrones vestidos de idolatras siendo brujos, y uno que otro ser de alma buena.
Aquí adentro estamos tu y yo Misifú. Aunque solo se percatan de mi presencia cuando la cena está lista, también habita en un cuarto un artista, un poco frustrado por sus pensamientos.
La madre del artista y al mismo tiempo mi compañera.
Mañana Misifú, voy a ir con el artista a recoger heces, a instalar unidad de heces y después no sabremos del que será.
Esperemos que mañana sea el mañana que hoy espero.
¿Tú irás con nosotros Misifú?
A veces con cierta nostalgia, creo que los enemigos están acechando nuestra sombra a diario.
Yo creí que no tenía enemigos.
Pero en realidad están a nuestro alrededor. Son los sumisos y los traidores.
Los que te hablan de bondad, pero son indiferentes.
Los que juzgan y señalan sin argumentos.
Los sombies que a diario ves frente a un televisor, viendo y escuchando el mismo sermón.
Los mismos que llegan a vender la sangre.
Ellos son mis enemigos y yo no les temo. Les tengo compasión.
.