domingo, 14 de junio de 2026

todos


Mueren los sabios y los tontos 
Los que se jactan y los prudentes
Los de buen espíritu y los vacíos 
Los perros y los gatos
Los ríos y los bosques 
Mueren todos, como morirá la tierra.
De la que ya somos parte. 

Por eso, vivir es mejor que morir
en el intento por cambiar lo inevitable.
 
- Edgar Plata -

Un fanático no escucha, oye.
Un fanático no logra dimensionar, solo ve lo materializado.
El fanatismo nos puede convertir en asesinos de la naturaleza que es la vida misma, porque está enceguecido; y aunque no lo parezca, es natural que bocifere y actúe casi de manera demencial. 
Que es diferente a lo que llaman "locura" individual y colectiva por el @m❤️r.
- Edgar Plata -



sábado, 13 de junio de 2026

Absurda conclusión


En el vientre donde esté esperma ovulado tomo forma humana, hubo seis fecundaciones más, con diferente género y creo que solo tres con similares ideologías.
Mi padre creo que era bastante liberal, mi madre conservadora.
Yo, el mayor de los fecundados tan liberal como mi siguiente ocupante del vientre.
Los otros cinco son más bien esclavos de los tradicionales medios de la desinformación.
Aman a sus verdugos más que a su propia vida.
Una por soberbia, otra por sumisión, otra por confusión y el otro porque cree que es estrato seis, cuando en realidad es un microempresario que ha creado su pequeño capital a pulso. Y el  último óvalo fecundado. Osea la "cuba", de tantos golpes en la escalera, es el artista de la nada, 
pero presume sabiduría.

Yo, además de todo, creo tener alma de poeta, cerebro de filósofo y actuar de loco.
Claro que en esta pequeña familia casi todos llevamos la genética de la locura.
El derramador de espermas empezó a sufrir de Alzheimer a los 70 años más o menos.
El contaba que en sus años fecundadores  lo llamaban el "judío herrante".
No fue a la escuela, pero poseía mucho conocimiento de cultura general, leía mucho. Era un hombre muy sociable y algo extrovertido. Todo lo contrario a la ovuladora.
En sus charlas cotidianas se refería a lo insignificante del cuerpo después de morir, deseó cosas que se le cumplieron, fue un padre muy responsable, dejó unos bípedos cárnicos andantes, que fueron más bien indiferentes a sus locuras y su entrega.
Entre ellos yo.

El tema que deseo llevar a colación es la diferencia ideologica entre hermanos, que durmieron juntos en el suelo de la casa, los hermanos que comían la misma sopa, que la paridora de nuestras existencias, con tanto sacrificio y amor 🪉 (un tanto tosco) daba a nosotros sus óvulos fecundados.

A veces la vida es como una escuela, donde las aulas no conectan al mismo patio donde se juega.

De los siete. Yo soy el que ama escribir aunque no tenga ninguna diferencia, a lo que fue mi padre académicamente. 
Casi analfabeta de no ser por esta bendita curiosidad por las letras.
Y no fuí a la escuela simplemente por desinterés.
Me parecía un claustro, y literalmente lo es, un lugar donde te inculcaban historias contadas conforme a los caprichos oligárquicos, métodos religiosos de castigo y temores.
Golpear mi mano por no saber de memoria un mapa, una historia mal contada, y cuentos que sabemos que son falacias.
Cuando me desaprobaron por no haber sabido conjugar un verbo en inglés, supe que esa mierda no era para mi.
Perder todo un año de claustro, por no saber resolver la conjugación de un verbo, en un idioma que jamás me gusto y con el que no logro identificarme.
Me abrió las puertas de la libertad. 
Entonces supe de Pinocho, gracias a la biblioteca pública. La señorita Marina me prestó el libro de Pinocho, lo leí y entonces comprendí que era ficción y que era verdad.
Quizá fue el primer libro. 
Después leí muchos otros cuentos y leyendas de la humanidad, escritas con la libertad de quien ama explorar, investigar y desarrollar ideas.

Mi padre no fue precisamente el que me apoyara en esto de escribir, siempre decía que yo solo escribía bobadas y burradas. 
Yo creo que era verdad y aún sucede.
Más sin embargo, está tentación mágica y sublime no se puede erradicar de manera alguna en mi, mientras este esperma ovulado siga vivo.
- Edgar Plata -

No temo morir, pero amo ver la luz de cada amanecer y el mismo ocaso.
Amo las caricias del invicible viento y las refrescantes aguas que de las entrañas de la tierra vienen.
"Extrañaría en el silencio de la muerte", el trino de las aves y la voz de los bosques.
Ya lo azul de lo infinito sería oscuridad total.
Y los ojos no verían tu belleza mujer.
No podría rosar cada poro de tu piel y oler no podría lo natural de tu cuerpo.
No temo a morir 
Pero de ser posible.
Quiero otros tiempos vivir. 
- Édgar Plata -


De boca de mi padre, por primera vez escuché.
- Siembra un árbol
- Escribe un libro
- Y ten un hijo.
Con el tiempo me tomé el atrevimiento de reformar la frase.
- Cuida la naturaleza 🌲 
- Escribe y actúa como dices.
- Forma un ser humano para la vida.
No la cuides por ti, ni por ella, cuídala por la generaciónes futuras y por el respeto a la oportunidad que te fue dada de vivír.
Lee y escribe lo que desees, ojalá en bien de una sociedad mejor. Una pequeña frase puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien.
Y no formes seres con temores y no les infundas lo que ha destruido la esencia del milagro llamado vida. Formalos con amor y libres.

- Edgar Plata -


Un día para recordar que la vida en su poderosa esencia, nos eligió como parte de la fecundación de la vida.





miércoles, 10 de junio de 2026

También yo


También yo un día, deslicé un corto pedazo de alambre alrededor de una rama, quizá queriendo dejar marcado mi paso por allí.
Y por allí también un día volví.
El árbol 🌲 era mucho más grande y yo mas viejo.
Y busque el alambre, como queriendo revivir el tiempo.
Sé que era el mismo árbol, más me era  difícil o imposible encontrar la rama. 
Mucho menos el alambre.
Permanecí allí por casi medio día, y sigilosamente buscaba señales.
Como si el árbol quisiera hablarme, ví una punta tan camuflada que hubiese sido imposible encontrarla de no haber contado con la generosidad de aquel viejo y gran árbol. 
Era la punta de una de las filosas púas de aquella cuerda de alambre.

De aquellas que se usan para cercar.
El árbol 🪾 había envuelto en su alma  la vida y el destino de mi vida. 
Porque no había posibilidad alguna de retirar la cuerda de púas, a no ser que asesinara a quien había tenido conmigo tan generoso acto de bondad. 
(Seguiré) Voy a comer torta donde Elizabeth 😅


ermitaño

Cuando el holocausto sea inminente, yo cerraré el portón donde ingresaban los traidores, los que por odio vendieron la libertad del pueblo.
Dedicaré los días y las noches que la vida desee dejar para mí. Y seré el escritor de los cien años después. 
Porque la carne y cada hueso que hoy hace un cuerpo en mi, perecerá en el silencio absoluto.
Pero sé. Que perdura la esencia de mi ser por la eternidad. 
- Edgar Plata -

 
¿Por qué caminar teniendo vendados los ojos?
¿Por qué disfrazar el odio con argumentos incipidos?
¿Por qué gritar falacias, si jamás sabes escuchar?
Perdón.
Obviamente si no escuchas, no habrán argumentos y las falacias te encegueceran.



lunes, 8 de junio de 2026

para editar

Un día cualquiera, estando en cualquier esquina, una mujer abrazaba besaba y hablaba con las plantas, quiénes cerca a mi estaban, al verla... Murmuraban: - - Miren la "loca", otros decían: "está enferma".
 Me aleje de aquellos y concluí: La espiritualidad en el ser humano, al llegar a un nivel casi perfecto, hace que los superficiales sean fáciles de evidenciar. 
El espíritu evoluciona hasta llegar a ser tan perfecto, que aprende a amar y a entender no solo la vida humana, sino la vida de toda especie. 
- Edgar Plata -

ellos

Aquellos eran inocentes, sintieron miedo y nadie tuvo compasión.
Alrededor de ellos solo habían seres similares a humanos.
Seres que se autoproclamaban superiores.
Llevan armas, otros sotanas, uniformes, crucifijos y miradas de muerte. 
Tanto sufrimiento en la vida de la inocencia y tanta sangre regando los cultivos de odio.

Cuando creí que Dios era un ser lo culpe de su indiferencia y le reclamé enfurecido. 
Después, pude comprender que no era así. 
No le pedí perdón, solo seguí el camino que el mismo trazó en mi.
Y comprendí que hay seres que son como máquinas, acatan sumisamente sin medir las consecuencias.

La prisión es la muerte que se vive. 

Silencio y oscuridad


Cuando la oscuridad y el silencio encierren mi cuerpo entre humedas tierras y verdes pastos, la esencia de mi existencia invicible a los ojos, morará en otro cuerpo y nuevamente sufrirá lo finito de la materia, que se enamora de las formas y las cosas. 
Así que no llores lo que tierra ha de ser. 
Ya ves, tu y ellos también son y serán la ley inexpugnable de la vida. 
- Édgar Plata -