jueves, 18 de diciembre de 2025

Ni me acostumbré

No logro ser normal. Gritar eufórico y hablar estupideces, cortar el filtro de control al expresarme es algo que no puedo hacer. 
Prefiero el silencio. 
Ellos, ellos se mofan, maldicen de su presente, agocentricos y salameros entre la risa y la hipocresía.
Yo no logro ser normal, así como ellos.
Ellos hicieron un mundo donde la presunción de marcas, la burla y los alaridos son importantes.
Más importantes que pensar, reflexionar y ser parte de los callados. 
Uno de los callados demuestra un alto grado de inseguridad en sí mismo. Otro es atrevido, vulgar y acomplejado.
Dos de ellos engreídos y presuntuosos.
La otra sufre complejos de persecución.
El que ufana sabiduría padece cierta demensia senil.
Otra cuenta sus vivencias con detalles y como todos allí, nadie escucha a nadie. 
La abuela intenta soportar tanto loco suelto.
La más pequeña de las más inmaduras es vulgar y resentida.
La inseguridad ronda en sus días y noches.
"Creo que me quedaré solamente acompañado de la bruja, los árboles, los gatos, algún perro, el universo y mi silencio; entre estas letras y mi otra locura". 
No logro ser normal, normal así como ellos. 
Y pues siempre la amaré a ella.
No se si a la bruja o a la princesa.
Nadie sabrá por ahora quien es la bruja y quien la princesa. Solo supondrán según sus demonios.
— Edgar Plata —