Seré más grande de lo que imaginaba, ya rompí las cuerdas de títere, que me pusieron aquellos que opacaban la luz, mientras estuve en la oscuridad de sus existencias.
"Crecí entre dioses y demonios, los infiernos y los cielos fueron
desapercibidos".
Un día o una noche sin saberlo, abrí la ventana, ví el mundo real y salí por ella, no podía buscar la puerta que no existía.
Caminé noches y días enteros guiado por mi propio instinto.
Caminar y hacer lo que más me gustaba empezaba a convertirse en un abito muy placentero.
Era haber encontrado quizá la razón de mi existencia.
Ahora leía pausadamente, escribía, compartía y guardaba cosas como esta.
Ahora realizaba mis labores de asalariado con una tranquilidad que ni tan siquiera los demonios de las calles, esos vestidos de negro y de aspecto engreído, incomodar podían mi ser.
Y cada vez me convencía a mi mismo que sería.
Si... Sería más grande de lo que jamás imaginé.
Y no era presunción, mi alma siempre fue la misma y nunca la escuché.
Las sombras no eran de reposo, eran las sombras del horror.
Ahora la luz de la luna, creaba el futuro en un sendero casi blanco como mi alma, que culpa jamás tuvo de los errores de la carne y sus demonios.
He vivido y cumplido tres veces veinte años, y eso, eso es muy grato para mí.
Les contaré con detalles mi presente, porque de mi pasado solo aprendí yo.
Y mi presente es para ti y todos aquellos que llegaron hasta aquí.
Soy... No.
No me atrevo aún a decirlo.
Mi alma ha dicho. Cállate y callaré.
Soy... Semejante a ti, con la diferencia que somos universos paralelos y diferentes.
Soy el fruto del error de décadas.
Soy un escritor aficionado, un hombre imperfecto que será grande.