Gracias a él supe que escribir es un arte que no todo mundo hace por amor.
Gracias a él no caí cuando el mismo me empujó al abismo del escepticismo.
Gracias a él, a los senseta y un años calendario, sigo escribiendo.
Gracias a él corregí y corrijo mis letras.
El dijo que yo no sabía escribir, a mi solo me gustaba pero no sabía y aún estando en aprendizaje, sé qué he avanzado.
Gracias a mi padre. Porque fue el primer crítico que tuve.
Que la oscuridad de los tiempos y la pérdida de los sentidos me hallen escribiendo.
— Edgar Plata —