sábado, 7 de marzo de 2026

A ver te cuento

Estas letras, son escritas por un hombre ya mayorcito, que nació y vivió en un pedacitos de tierra, rodeado de agua y espacio al que me enseñe a llamar universo.
Muchos seres humanos hubo a mi alrededor pero prefería el silencio y la soledad.
También seres bípedos de hermosas y coloridas plumas, cuadrúpedos de bello pelaje, herbívoros y carnívoros como yo y como los hermosos bípedos, también había carroñeros; y seres que habitaban en las aguas dulces y saladas.
Fue un lapso de tiempo corto a mi parecer, porque siempre vi la vida como todo un milagro.
Los que se formaron a mi lado y muchos otros adoptaron las religiones que les fueron inculcadas desde niños, algunos transitaron de una en una y de otra en otra, pero nunca dejaron de ser religiones.
Yo por el contrario, después de también deambular por muchas de ellas, comprendí en mi forma de ver y sentir.
Que la creación en si es un milagro, es magia divina y no religión alguna.
También con gran desconsuelo, ví como hombres y mujeres se mataban entre si, por ideologías, "por poder" y por sentimientos de la carne. 
Si tu vieras lo que ví.
Construyeron armas letales que en un segundo arrasaban campos, veredas y ciudades. 
(Ciudades eran aglomeraciones de personas en cubículos de cemento, hierro, plástico y vidrio).
(Campos es las montañas y la naturaleza en si)
(Veredas son como las hijas de las orbes)
Muy temprano se levantavan presurosos y angustiados por salir de los cubículos y regresaban cuando ya la noche había caído en sus vidas.
Trabajar era su consigna diaria, con el propósito de comprar alimentos, vestido y vanidad.
A ver te cuento.
También había en las calles de aquéllas orbes, hombres descalzos y quemados por el sol, que sus alimentos les eran esquivos a veces y estirar la mano era su consigna. Nunca vieron de la vida el punto de la vanidad.
Yo los llamé... Hijos del sol.
Si vieras que los hombres volaron en máquinas y recorrieron la tierra también en ellas. 
Se comunicaron de manera fantástica por medio del Internet. Así le llamaron a los medios de comunicación. 
Pero jamás los ví o les percibí comunicación con el alma. 
Algunos hablaron de ello sin comprender en verdad, que es un estado mental y espiritual.
Todos, casi todos; soñaban con ir a un lugar muy especial donde la paz era total.
Pudiendo haber vivido esa paz, aquí.
— Edgar Plata —