lunes, 16 de marzo de 2026

mi casa

En la sala, cuelga un caballo de la pared, la ventana es tan grande que cabe la luna y el sol juntos, no tiene puertas, ni cortinas, ni retrete, ni Cocina, ni alcoba, ni jardín, ni tan siquiera es mío.
Pero es el lugar donde vivo.
Algunos transeúntes me miran con desprecio mientras sonrío, veo todos los días el sol, la brisa me acaricia y el agua nunca falta. Soy dueño de mi tiempo mientras viva
Aunque no sea dueño de nada.

Definitivamente

Definitivamente creo, que debo resignarme a morir sin haber visto
tu desnudez, sin haber escalado cada excitante poro de tu cuerpo, yo que deseaba beber de tu fuente.
Verte sonreír con mis idioteces.
Yo, debo resignarme a morir sin ti.
- Édgar Plata -

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