A veces uno desea ser como néctar
Pero... Entre tanto limón.
A veces es mejor callar, porque aquel que no sabe escuchar, convierte una brisa en tormenta.
Y si. Los bípedos agachados y afligidos van por el camino al cementerio, mientras el odio los revuelca entre el mismo estiércol.
Édgar Plata