El odio no es una herramienta
es un arma letal.
Un arma que enceguese la racionalidad.
Y lo más difícil a veces es identificar el mal sentir.
Aquel que opina, vive, "piensa" y actúa arrastrado por tan miserable sentimiento.
No comprende de razonamientos.
Uno solo los observa y los escucha y en verdad que son dignos de lástima.
Porque pareciera que estuvieran condenados, atados al odio.
No escuchan razones, sus impulsos son agresivos.
Huérfanos de sentido común.
- Edgar Plata -