viernes, 3 de abril de 2026

sumergido

Me sumerjo entre letras y escritos, entre pensamientos e ideas.
Así muchas veces pasa el día y parte de la noche, a veces casi hasta el amanecer.
También a veces me 
auto-reprocho en el momento.
Pero... Después el otro yo me dice; no te olvides de seguir buscando esas cosas que no comprendes. 
Escribír para mí es una adición muy agradable, por lo menos para mí.
Cuando no tengo nada por escribir, hago esto. Escribir lo que nada dice. 
Cosas por las que nadie habrá de interesarse, y es muy razonable.
He iniciado tres o cuatro historias, tres o cuatro cuentos salidos de la nada, una que otra poesía y muchas frases. Algunas muy profundas, otras tan simples como yo, y otras ridículamente tontas. 
Deseo fervientemente culminar todo y dejarlo por ahí, quizá en un millón de siglos, alguien desee leerlos. 
Porque la finalidad de escribir es ser leído, y eso sí, el primer lector soy yo mismo.
Adquirire un portátil para guardar todo, porque aquí en este equipo de comunicación, existe el riesgo de extraviarse. Como ya sucedió anteriormente, cuando escribía en papel. En cualquier hoja y guardaba en una caja de cartón que un día seguramente se convirtió en cenizas.
Soy un hombre mayor de carnes rústicas y ajadas por el tiempo. 
Con un alma vieja, nunca tan joven como mi carne. 
Estúpidamente sentimental y ridículamente enamorado de la belleza del planeta y sus hermosas mujeres.
Adoro escribir y tanto, que olvidar a mis cercanos es casi natural.
No me agradan los lugares saturados de gentes, donde la zalameria y la fanfarronería son la principal causa de reunión. 
Aunque tomen como escusa un... "Compartir".
La soledad es mi principal interés, aunque no deseo dejar de desear la mieles de la belleza femenina.
Un viejo verde dirían en la calle. 

Me sorprende bastante llegar a la tienda de la esquina.
Acontece, sucede y pasa que en contadas ocasiones llegó allí, está la vecindad mercado cada cosa del diario, saludo con un. ¡Buenos días!
"Y habiendo entre cinco y seis mujeres y un hombre, dos niños" me miran sorprendidos algunos, otros agachan la cabeza quizá ocupados en sus cosas, pero nadie contesta el saludo. 
Algún día creo que contesto un mosquito que pasaba frente a mi. 
El simbido de sus alas me dijeron hola. 

Igual no es tan importante evento.
Pero si me causa cierta consternación saber qué realmente estamos entre sombies.
Esta la vecina que con sus grandes dotes casi descubiertos se posa sobre la vitrina, como seduciendo al tendero.
La "ruca de la cuadra", el proveedor de confitería, el niño del guardia, el viejo pobre de ultraderecha y el revolucionario que se asemeja a un acuerdo y yo, el loco que se cree escritor.
Al final solo debí retirarme con los insumos y sin la respuesta al saludo. 
Nunca ha sido la suerte mi mejor aliada. 
Al salir de allí, venía para la tienda la mujer que llena mi corazón de palpitaciones rápidas y sudoración excesiva.
Y ni modo de regresar, solo verla pasar, pero no todo fue malo.
La saludé con una sonrisa incluida y ella me destrozó con su singular belleza, su sonrisa y su respuesta, ella si me saludo y eso marcó la diferencia.



 - Edgar Plata - 

No es cuestión de...

No es cuestión de agradar a nadie, es cuestión de ser auténtico.

"viernes santo"

¿Por qué un solo viernes santo?
Y los otros son rumba y despilfarro de vida. 
— Hay que hacer silencio decía mi madre. 
Hoy no se grita, no se juega, no se golpea nada, hoy no se barre.
"Todo eso es pecado". 
Hoy no se come carnes rojas.
"Mañana a los doce de la noche resucita Jesucristo".
Ayer lo crucificaron.
— ¿Por qué lo crucificaron mamá?
"El murió por nuestros pecados".

No había más preguntas, solo acatar sin cuestionar nada.
Igualmente para mí y se que para muchos otros, quedaba un vacío en todo aquello.
Yo observaba la imagen de un hombre martirizado y sentía compasión, odiaba a los que le hicieron eso. 
Veía con desconcierto como el sábado, bajaban aquella imagen en yeso y filas interminables de hombres, mujeres y niños, se acercaban a la estatua inerte y arrojaban monedas a sus pies.
Literalmente tirado en el suelo, la representación que aquellos seres hacían del hijo de Dios.
Era extraño en mi pensar, ver la cantidad de imágenes en yeso que transportaban en hombros los mismos hombres y mujeres que a diario lastimaban a los niños, a los perros, los mismos que se peleaban por dinero, ideales políticos y los mismos que siendo indiferentes ante el habré y la necesidad de sus semejantes; hoy con velos y harapos oscuros, se pasean las calles del pueblo, repitiendo lo que olvidarían por un año más. 

De a poco fui haciéndome parte de cada grupo que profesaba la fe en un Cristo. En un dios qué se reflejaba como un ser castigador.
De a poco fui escuchando a cada "pastor" y leyendo cada parte de cada libro. 
De a poco he tratado de interpretar el mensaje de un Dios real como el día y la noche. 
Lo que hoy puedo decir y comprender con certeza, es que todas las religiones son la escuela de las almas. 
Y cada quien a su tiempo aprenderá lo que deba aprender.

A veces hago públicos mis pensamientos, con el único propósito de liberarlos. 
(De liberar mis ideologías)
No con fines de ofender a nadie.
Así como intento respetar cada ideología religiosa, también deseo que cada ideología diferente sea respetada.
Como lo escribí anteriormente.
Cada uno obtendrá su propio conocimiento a su debido tiempo.
- Édgar Plata -






Me urge

Me urgen las seductoras aguas de tu fuente.
De hecho me gustas tanto, que podría pasar de la locura por ti, a la pérdida total de la cordura. 
Seré dócil y el silencio acompañará cada uno de tus excitantes gemidos. 
He conectado con la esencia de tu ser.
Pero necesito que apruebes lo que te niegas deseando.
Tu mirada me invita, pero tú silencio me acobarda.
No me dejes padecer la sed que tengo por ti.
- Edgar Plata -

peleas

No acompañó las peleas
Sigo los grandes desafíos
No estrecharé las mano por conveniencia