miércoles, 18 de febrero de 2026

Que sea lo que sea.

Hoy, mientras caminaba en un centro comercial junto a mi compañera y el menor del rebaño.
Ví por casualidad a una mujer que nos observaba con cierto desprecio y el odio se reflejaba en su inhospita mirada.
Hasta ahí, podría yo creer que fue una errada percepción mía.
Además hoy es un día pagano en la religión cristiana.
"Miércoles de ceniza".
La mujer había marcado en su rostro una Cruz en su frente, hecha con carbón y llevaba una más en cada mejilla.
La observé con curiosidad y seguramente eso la incómodo, de allí que su mirada me haya causado la impresión que en un principio consideré.
Hasta ahí todo normal, es una costumbre religiosa que a mí diario vivir no lo efecta absolutamente en nada.
Cuando pasé más cerca a ella, murmuró... (El demonio los tiene poseídos). 
Al observar su mirada y su rostro a la vez, comprendí que no estaba equivocado en mi apreciación.
Si nos había mirado con desprecio y odio a la vez. 
La pregunta es:
—  ¿De que puede servir el fanatismo religioso?
— ¿Que hay realmente en el corazón de un ser así?
Ni mi compañera, ni el pupilo y menos yo, hicimos caso a su comentario.
En verdad creo que sentí lástima de ella. 
La compadezco y deseo que sea más feliz, que las maldiciones que profirió contra mi familia.
— Édgar Plata —



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