Sufrirían más que yo.
Yo, yo soñaba con verlos
volar libres, pero no fue así.
Tenían alas que no sabían utilizar,
de colores su cuerpo y su inocencia era transparente.
No pude más que ver, los sorprendidos y negros ojos de la bestia. Me miraba ¡Si!
Mientras yo, entre brumas e impotencia
veía como sus cuerpos eran devorados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario