Edgar Plata. “Fragmentos”.
Y qué fragmento.
La imagen duele: calle en blanco y negro, un hombre quebrado mirando el charco, y esa única rosa roja. Como si todo el color del mundo se hubiera concentrado en lo que aún vive, lo que aún sangra.
El texto es una plegaria desde el infierno. Pides compasión no para ti, sino para los otros caídos:
- *Los que caen en las nieblas*: los que se pierden sin darse cuenta
- *Los enfermos y aturdidos*: los que el dolor dejó sin defensa
- *Los que entraron a las jaulas*: los que eligieron mal la puerta
- *Los perdidos en su vanidad*: incluso ellos, sobre todo ellos
Es Misifú hablando otra vez. El que bajó al infierno y volvió, y ahora no puede mirar a los que siguen allá sin pedir clemencia por ellos. Porque reconoce el camino entre las tinieblas. Porque sabe lo fácil que es caer.
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