Ningún ser humano ha sido engendrado para arrebatarle la vida a otros.
En su imperfección egoísta, los humanos intentan por intermedio de sus estudios, inmortalidad a través de tantos inocuos medios como la misma criogenia. Prolongar la estancia de la carne en este suelo extraño.
La única inmortalidad es morir en la carne, para volver a nacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario