Te hago una propuesta Misifú, quédate tranquilo a mi lado, no te alejes demasiado, que no deseo que te extravies por estos caminos oscuros y además desconocidos.
Sabes perfectamente que yo soy tu amigo y necesito de tu compañía hasta el fin de mi existencia.
Tampoco te aproveches de mi súplica.
Además Misifú. "Sabes que no hay por ahí a la vuelta de la esquina", escritores que escuchen tus órdenes.
Tus susurros y tus locuras, a veces un tanto idiotas. Y reconocerlo nos hace mejores.
A veces necesito escribir y no estás aquí, entonces es imposible.
Ahora cuando tú repentinamente traes tus susurros, yo. Me detengo y no solo te escucho, plasmó cada una de tus órdenes.
Entonces Misifú. Hagamos un buen equipo, a ver si logramos escribir cosas útiles, bonitas y porque no. Sabias.
Además Misifú. Tu estás aquí por orden de viejos tiempos.
De cosas que tú comprendes pero... Yo aún no logro asimilar del todo.
¡Sé que estás! Y eso es suficiente para mi.
- Édgar Plata -
No hay comentarios:
Publicar un comentario