sábado, 9 de mayo de 2026

aprendiendo

En la vida he aprendido a esquivar los necios, los ridículos, los estúpidos y los idiotas. 
Hasta he visto en ellos gracia y puedo reírme de sus sandeces.
Aprendí a sentir compasión por los arrodillados y a desconfiar de ellos; son como perros traicioneros. 
De los presuntuosos siento compasión.
Hoy a mi edad, aprendí a ser como la tierra hollada. De ella parte seré.
- Édgar Plata -

No hay comentarios:

Publicar un comentario