sábado, 14 de febrero de 2026

Quería y no sé.

Deseaba escribir y no hallaba nada 
deseaba hablar y no había un léxico 
deseaba hacer muchas cosas y al final no hice nada.
Así que busqué a mi compañera. Si, mi compañera porque no es mi esposa y nunca la tendría jamás.
La esposa en realidad proviene de la arcaica imposición machista.
Esclava, propiedad, sumisa, prisionera.
Al igual que el apelativo esposo. 
Estos abjetivos provienen de la misma religión.

Entonces decía, que busqué a mi compañera para saber si deseaba estar conmigo para la cena. 
No la encontré, seguramente estaba jugando a ser esposa. 
No se nace esclavo ni libre, tu pones las reglas en el camino, depende totalmente de tu instinto de supervivencia y valor. 
Hoy nadie podrá poner precio a tu dignidad, si lo hace, es por qué tú lo permites.



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