Cuando la mesa está servida.
Cuando las prendas de vestir están limpias y entre aromas.
Cuando la cama es a tu gusto y aseada.
Cuando no faltan los motivos para festejar caprichos.
Cuando la salud es plena.
Cuando tus hijos, tus nietos y los demás miembros del clan están más que conformes.
Cuando puedes elegir que hacer hoy y no hay angustia por un mañana.
Lo más evidente es vivir tranquilo y plenamente sin queja alguna.
Entonces...
Te ufanas de poder y comodidad.
Te haces a veces déspota y arrogante quizá sin proponertelo.
Porque en tu espacio no hay necesidad alguna.
Entonces la indiferencia y la apatía se apoderan de ti.
Y eso, si lo sabes.
Por eso se te hace sencillo ser presuntuoso.
Por eso tu mirada no va más allá de la realidad de un pueblo sometido muchas veces a causa de su propia sumisión.
Pero que va... "Lo único importante eres tú y tu clan".
Es allí donde nace la diferencia entre escuchar y oir.
Es allí donde nace la diferencia entre ser y presumir.
Es allí donde nacen las raíces del resentimiento y posteriormente la violencia.
Porque jamás eres capaz por un instante de ponerte en los pies descalzos del jardinero, del reciclador, del guardia, el soldado y el policia, del bombero y el enfermero, del niño que fue violado y maltratado, del anciano abandonado, del enfermo sin recurso y del hambriento de las calles y las lomas de tu urbe.
Por eso mi hermano es que el mundo. (Aunque supuestamente digan que marcha como debe ser)
Es lo más parecido al infierno y a un cielo inventado para mantener las cadenas que tan la libertad de los oprimidos.
"Porque si robas a un acaudalado para darle a un pobre" . Eres un criminal.
Pero... Si robas a los pobres para dárselo a los acaudalados. Eres hasta presidente.
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