Que mi lecho sea letras, mi descanso sea letras y sea arte para esta noble alma, que ocupa este cuerpo hasta hoy.
Que cada palabra logre conmover los corazones más toscos y ojalá haga dócil los hombres más acaudalados.
Que logren infundir un poco de mi filosofía ética.
No pretendo dominar ni adoctrinar a ser alguno.
Deseo fervientemente su libertad.
Y por favor.
- Edgar Plata -
No hay comentarios:
Publicar un comentario