viernes, 23 de enero de 2026

un dia

Un día o una noche, no recuerdo claramente. Tú y yo trazamos un camino y empezamos a caminar sobre las mismas huellas, nunca preguntamos si había obstáculos,
iniciamos y ya han pasado veintitrés 
Eneros. diciembres tristes y diciembres buenos.

filosofías cristianas

La herrada filosofía religiosa llamada cristianismo, que humanizó el bien y el mal. Condenó a un hombre a la muerte, todo por predicar el amor y lo inmortalizó en yesos y maderos.
A otro lo condenó a ser el mal y lo humanizó entre cuernos y fuego. 
dioses paganos de siempre. 
Humanidad sin alma y razón.
— Ellos y ellas quedaron allí en una inmortalizacion inmaterial, ya sus caudales se secaron y sus risas se desperdigaron en la máquina inexpugnable llamada cámara de muerte.

disimular para después caer

Cada vez que vuelvo a verlos, a abrazarlos con el alma y a interactuar entre risas y sorpresas. Mi vida se transforma mágicamente, es allí cuando quisiera "que el tiempo se detuviera".
Obviamente no sucede, más... los recuerdos permanecen intactos y sublimes por siempre.
Cuando llega la oscura y no deseada hora de tomar nuevamente los caminos ya trazados, respiro profundamente un sol antes, y en la siguiente mañana, ya no hay más que una falsa resignación y frente a ellos no lloro.
¡Vaya si es sabía mi alma!
Cuando estamos solos ella y yo, sin más ni más. Fluyen líquidos amargos, son torrentes que se deslizan, me enceguecen y caen buscando mi boca,  para que ella también sepa lo amargo de sus ausencias. 
— Edgar Plata —

miércoles, 21 de enero de 2026

partir

El momento de partida puede estar tan cercano como el mañana y no he preparado el equipaje.
Quiero llevar conciencia tranquila y mucha paz interior.
No vaya ser me esperen los demonios o los dioses en verdad.
O a lo mejor la luz sea un nuevo despertar y entonces querré sacar esas dos cosas. 
Sería maravilloso nacer en la blancura del 🪉 amor. 
 

el cuadro

Me acostumbré a ser el que observa entre silencios y deseos, el que calla entre lo bullicioso, lo retrechero y simula la toxicidad de la fanfarronería.
Me acostumbré a ignorar el insulto y la loca pasión del fanatismo.
Me acostumbré a darle por razón, su razón al necio y al terco asentí, sabiendo de mi pensar.
Me acostumbré al delirio. 
Me acostumbré a estar solo entre pocos y muchos.
Me acostumbré a darle sentido al presente, es mi momento y el de aquellos que también buscan consuelo.
Me acostumbré a no reprocharme ni reprochar del pasado, las gotas que no tomé. Porque es mi hoy.
Me acostumbré a saber que muero cada instante, para volver a nacer. 
¡Porque hay que morir!
Es la única forma de acostumbrarse a ser uno mismo, mientras vuelva a nacer.
— Édgar Plata —


Es bueno

Es bueno que sepas, que mi locura no tiene cura, no solo es bueno , es imperativamente necesario.
Con el oscuro ataúd a cuestas aún se atormentan por las herencias.

martes, 20 de enero de 2026

El poeta

Un poeta no busca más gloria que la liberación de sus angustias reprimidas.
Las injusticias en carnes y almas ajenas.
Un poeta no busca más gloria que explotar en la gramática la incapacidad de ser escuchado a gritos. 
Un poeta es libre y loco en su momento.