sábado, 31 de enero de 2026

Mi pasión

Mi pasión no arrastra el hambre 
tampoco luce harapos, joyas ni vanidades.
Mi pasión es la satisfacción de la necesidad por el arte.
Es la mayor recompensa de todo ser que por amor; talla, danza, pinta, canta y escribe.
El arte es esencia del ser y todos de alguna manera, somos artistas. 
Cómo piel, hueso y alma, vivo; y el sustento he ganado en la "cancha" de las calles, en las urbes y montañas.
Hoy, cuando la noche de mi estancia empieza, soy el recolector de los desechos humanos.
Así es como un artista; ha devengado el pan, el techo y sus caprichos. 
— Édgar Plata —


viernes, 30 de enero de 2026

ladrón

En la tierra que alguien robó 
del árbol de mango que otro sembró 
bajé cuatro mangos y por ello
el cuidador del lugar, me ha llamado 
"Ladrón".
Yo, hice como que no oí, y los mangos guardé, subí al coche y me fuí.
Ya en casa comimos mi madre, mi hijo, mi mujer y yo.
Nadie más me ha vuelto a llamar ladrón.
Solo aquel que cuida la tierra qué otro robó, donde está el mango que sabrá Dios quien sembró.
— Edgar Plata —

martes, 27 de enero de 2026

cielo

No compraré un cielo para ti
Y te aseguro que nadie comprará 
Lo que obtiene por derecho.
— Edgar Plata —

doble dolor.

"El dolor" por la frustración no debe ser aliviado con venganza, a la postre serán dos dolores y más frustración. 
— Édgar Plata —

lunes, 26 de enero de 2026

Y tú...

Y tú. ¿Quien eres en verdad?
¿Como es que logras estar flotante en la nada?
Dicen, escucho y leo tantas cosas de ti, que nada es tan sublime y real como el mismo misterio de tu existencia.
A mi me pareces exageradamente hermosa, misteriosa y poderosa.
Dudo mucho que solo seas lo que los hombres dicen de ti.
Yo creo, que eres más que todo lo que mortal alguno pueda decir hoy.
Inspiras a poetas, enamorados, curiosos, científicos, lobos y locos.
Seguramente moriré sin saberlo.
Pero no eres solo arena en el espacio, ni el reflejo del sol.
Eres... No sé. Pero eres más que una luna. Así te llaman aquí.
¿Que te parece? Misteriosa esfera de misterios.
— Édgar Plata —


Mi papá dijo...

Mi padre dijo, usted no sabe escribir.
Y le creí. 
También dijo que para ser escritor era necesario padecer el hambre. 
Y yo le creí.
Quizá seguía con la esperanza de no creerle algo. Un día, o una noche; no sé. Leí algo y dijo que estaba muy bonito, pero que eso no lo había escrito yo.
Ese día fue mi gran día, o mejor noche; no sé. Ese día no le creí.
Sabiendo yo que había escuchado al silencio hablar a mí oído, qué había yo plasmado cada susurro. Pues no le creí y quizá solo guardé silencio.
Gracias a él, supe que si podía escribir lo que el subconsciente oraba. Supe que debía creer, a veces para mejorar, supe, qué a veces no hace falta creer. 
Solo es necesario escuchar y actuar. 
— Édgar Plata —



deseo saber con certeza

De un tiempo acá, entre admiración y valor me he preguntado: ¿Por qué ellas son nuestra debilidad, 
nuestra prioridad, 
nuestra pasión?
¡Nuestro todo!
¿Será acaso que son encarnación de diosas?
¿ O acaso son lo contrario?  Y sabiendo ellas, que poseen el poder, somos sus complacidos esclavos.
Ellas son nuestro universo, ya lo dije.
 ¡Nuestro todo!
Basta verlas caminar, sonreír, mover con un dedo el mundo, para estar a sus pies. 
Son capaces de llenar todo sentido a nuestra vida y también logran si lo quieren. Llevarnos al infierno mismo.
Por una mujer, yo soy quien soy.
— Édgar Plata —