lunes, 26 de enero de 2026

A ver si logro entender.

Si no deseo hablar de política y religiones. 
¿Por qué intentan irrumpir mi deseo?
Usted piense lo que a bien tenga 
que yo al igual que usted. Soy libre.
¿"Por qué razón debo pensar como ellos para ser visto como normal"?
Ahora, si mi posición radical de no interactuar sobre temas que no me interezan, me hace ver cómo un ser amargo. Lo lamento por aquellos que lo perciben de tal manera.
Precisamente lo que no deseo es incomodar a otros con mis conceptos sobre esos temas. 
Por eso no me apetece hablar de cosas que pueden ofender o incomodar a mis semejantes.
La convicción que guardo es mi libertad o mi condena, según lo intérpretes.
Así que no te afanes en internar cambiar mis pensamientos. Además me parece un absurdo y acto soberbio hasta criminal.




No hay comentarios:

Publicar un comentario